Sobre el programa de formación
Las competencias de un médico de cabecera son muy diversas y amplias. Se ocupa del diagnóstico, la prescripción del tratamiento, la prevención de las más diversas enfermedades de los órganos internos. En casos individuales, el médico de cabecera trabaja junto con especialistas de perfiles estrechos, selecciona el esquema de tratamiento más adecuado. Para practicar con éxito en esta área de la medicina, es necesario completar la residencia en la especialidad "Terapia".









